Dudas y Preguntas

A partir de ahora te acompañaré durante un recorrido que haremos juntos en este proceso que es tan importante en la vida de una persona, que es acudir al psicólogo.

Intentaré resolverte dudas y calmar tus miedos, verás que todo es más sencillo de lo que parece, y te daré información fácil y práctica sobre cuál es mi labor y cómo es el fascinante y enriquecedor proceso en el que estás a punto de embarcarte, que es hacer terapia. ¿Quieres? Pues, allá vamos.

Una vez que has llegado a este punto, me refiero a que has tomado la decisión de acudir a un psicólogo, seguro que te asaltan un montón de preguntas y dudas, sobre si realmente es algo que necesitas o si esto de la psicología funciona como dicen. Esto que ocurre es completamente normal y le pasa a todo el mundo, es el miedo a lo desconocido lo que hace que dudes, así que no te alarmes, ten calma, respira hondo y empecemos a darle un poco de orden y sentido a todo esto. Recuerda: El valor sólo existe ante el miedo.

Lo primero que debes saber es ¿Qué es la psicología y qué hace un psicólogo?

Los psicólogos somos unos profesionales que hemos estudiado una Licenciatura o Grado universitario en Psicología, que es la rama de la ciencia que se ocupa del comportamiento humano y su relación con los procesos del pensamiento, emocionales y del aprendizaje.

Un psicólogo estudia la configuración y anatomía del cerebro humano y el sistema nervioso, cómo funcionan diversos mecanismos como la memoria, percepción, aprendizaje, la motivación o el pensamiento. Aprende cómo interactúa la persona con su medio y con las personas que la rodean. Estudia el desarrollo y la evolución de una persona desde que nace hasta que se hace adulto, así como la adquisición del lenguaje y un larguísimo etc. Además, los psicólogos siempre estamos formándonos y reciclando nuestros conocimientos.

Dado que el ser humano es muy complejo, cambia y evoluciona constantemente, su estudio se hace muy complejo. Por esta razón la Psicología cuenta con una gran diversidad metodológica para estudiar al ser humano. La Psicología utiliza básicamente el método hipotético-deductivo, como cualquier ciencia.

Por tanto, debemos comprender que los psicólogos somos profesionales de la Salud (exactamente igual que un médico, una enfermera o un fisioterapeuta, pero cada uno en su área) y, teniendo en cuenta que, tiene categoría de ciencia, utilizamos el método científico para comprender los procesos psicológicos tanto patológicos como no.

La Psicología es, ante todo, una ciencia, la ciencia que quizá tiene el objetivo más complejo de todos: entendernos y solucionar los problemas que nos abordan a lo largo de nuestra vida. Para ello, sabemos aplicar estrategias para cada problema que pueda surgir, y podemos trabajar juntos en el abordaje del mismo. Es decir, los psicólogos no sólo escuchamos, trabajamos el problema.

Pero trabajar el problema no quiere decir que digamos cómo hacerlo y ya está. No damos soluciones por sí mismas, sino pautas para que la persona trabaje en su problema y consiga por sí misma, darle un giro hasta llegar a la solución final. Podría decirse que el profesional te ayuda a entender mejor tus situaciones y a que tomes tus propias decisiones.

Seguro que te surge ahora una duda importante, ¿Qué diferencias hay entonces entre un psicólogo y un psiquiatra si ambos son sanitarios y su área es la salud mental?

Psicólogo y psiquiatra son dos profesionales estrechamente vinculados, puesto que su área de trabajo es la salud mental. El objetivo de ambos profesionales es que el paciente alcance su bienestar mental. Sin embargo, somos profesionales distintos pero compatibles.

El psiquiatra es un médico especializado en salud mental, que se encargará por tanto de los procesos mentales desde la perspectiva de la medicina, haciendo uso en las ocasiones que lo requieran, de la prescripción de fármacos y ofreciendo un tratamiento centrado en síntomas y síndromes.

El psicólogo te ayudará a identificar qué es lo que genera tu sufrimiento (los pensamientos, las conductas y las emociones). A través de unas pautas, desarrollarás las estrategias y herramientas que harán que el funcionamiento, estado de ánimo, y nuestros pensamientos sean más constructivos y positivos. En mi caso, yo utilizo la corriente cognitivo-conductual para trabajar con mis pacientes.

En ocasiones será adecuado que el paciente recurra a ambos profesionales y en otras, el tratamiento psicológico será suficiente por sí solo. En cualquier caso debes saber que nunca son incompatibles.

¿Y qué es eso de la terapia cognitivo-conductual que he visto que trabajas con tus pacientes?

La terapia cognitivo-conductual es una orientación o corriente de la psicología que trabaja en base a tres aspectos fundamentales, que están íntimamente relacionados entre sí y que se influyen directamente unos a otros: lo que hacemos (conducta), lo que pensamos (cognición) y lo que sentimos (emociones). Trabajaremos estas tres áreas de manera directa y muchas veces, simultánea en búsqueda de tu mejora y los objetivos propuestos en tu terapia.

La base de la psicología cognitivo- conductual es empírica, científicamente demostrada y sus técnicas han sido ampliamente comprobadas respecto de su eficacia para tratar una variedad de trastornos. Es decir, más que simplemente decir que funciona, está comprobado que funciona.

¿Significa todo esto que expones, que realmente puedo cambiar? La respuesta es SI.

El primer paso para el cambio, es reconocer que algo no va bien. El segundo, pedir ayuda. Ambos son dos actos que implican gran valentía, porque el valor sólo existe ante el miedo.

Las personas somos moldeables, nuestra mente está diseñada para aprender cosas nuevas constantemente o incluso podemos dejar de hacer cosas que nos disgustan, cambiamos cada día, por lo que podemos transformar este cambio en algo positivo, en un crecimiento personal.

Al principio podemos estar un poco reticentes al cambio y esa es una de mis labores como psicóloga, es decir le expongo al paciente su reticencia al cambio para que se dé cuenta de su problema y que esto es un límite para avanzar.  Una vez conseguido, le planteo nuevas alternativas a sus pensamientos y patrones de conducta y le motivo a dicho al cambio para que potencie lo mejor de sí mismo.

El cambio si es posible, y en muchas ocasiones, deseable. Pero debes entender que esto no implica cambiar tu personalidad o transformarte en otra persona completamente distinta, si no potenciar lo mejor de ti mismo, conocerte bien y manejar mejor tus limitaciones.

Uy ahora no estoy muy seguro y me ha surgido un poco de miedo, es la primera vez que voy al psicólogo y tanto cambio y tener que hablar de mi problema me hacen sentir vulnerable ¿Por qué?

Es muy habitual que la primera vez que se acude al psicólogo aparezcan sentimientos como miedo o ansiedad. No te preocupes ni avergüences, esto es totalmente normal.

Mi labor, es detectar y recoger esos sentimientos, hacerte sentir lo más cómodo posible, tratar de crear un buen vínculo, lo que los psicólogos llamamos Rapport, y hacer que ese momento termine siendo agradable y sobre todo enriquecedor. Jamás juzgues ni minimices tu problema, y tranquilo porque tampoco lo haré yo.

Cuando alguien se decide a acudir al psicólogo lo hace con la idea de solucionar aquello que le hace daño, que le perjudica y le atormenta. Es mirar de frente lo que nos duele, así que estos sentimientos de vulnerabilidad afloran con facilidad. Lógicamente, la idea es que la terapia ayude a que deje de hacerlo, sin embargo, sabemos que abordarlo, hablarlo, y sobre todo enfrentarlo, puede provocarnos el malestar de hacerlo visible y consciente.

La relación entre tú y yo es de colaboración e implicación mutua. Ambos adquirimos un compromiso con un objetivo común: la mejora para tu bienestar.

¿Indagarás en mi pasado, te centras en el presente, o me hablarás del futuro?

Nos vamos a centrar en el presente fundamente ya que será fundamental y necesario modificar los aspectos actuales que se interponen en tu bienestar, sin embargo, puede que haya ocasiones en las que tengamos que abordar algunos aspectos del pasado para abordar dificultades actuales y otra en el futuro como motor de cambio para ver hacia dónde quieres dirigirte. A fin de cuentas, somos consecuencia de nuestras vivencias y de cómo lo hemos hecho, así hemos desarrollado nuestras habilidades y formas de pensar presentes en base a este aprendizaje.

Vale, ya me están entrando ganas de empezar con ese cambio y sentirme mejor, pero, ¿realmente tengo motivos para empezar una terapia contigo o cuando es conveniente?

Algunas personas consultan a un psicólogo porque se han sentido deprimidas o ansiosas durante mucho tiempo. Otras, porque requieren ayuda con un trastorno crónico que interfiere con sus vidas o con su salud física. Otras porque experimentan problemas a corto plazo que desean resolver como sentirse abrumados por un nuevo empleo, o están afectadas por la muerte de un familiar.

Pero los motivos por los que deberías acudir al psicólogo los marcas tú mismo; me refiero a que no es necesario que llegues a sentirte realmente mal, llegar al límite o tener necesariamente un trastorno. La razón puede ser simplemente, porque no te encuentras bien contigo mismo, tanto en lo emocional como en lo físico, cuando no disfrutas de una vida plena, los pensamientos negativos te invaden constantemente, te cuesta salir a la calle, te sientes triste sin saber por qué, te cuesta dormir, tienes que tomar una decisión complicada y no sabes cómo hacerlo, o te siente frustrado porque no alcanzas tus metas.

Es verdad que todos tenemos días en los que no queremos hacer nada, nos sentimos deprimidos, cansados o estresados. Eso por ejemplo no sería como para ir al psicólogo. Pero en el momento en que los días malos sean algo recurrente, sean la regla y no la excepción, es cuando debes preguntarte si no es bueno buscar algún tipo de ayuda psicológica.

Vale casi que estoy decidido a darle solución a mi problema, pero ¿cuánto duran las sesiones y cuánto va a durar mi terapia?

La duración de las sesiones es de 60 minutos. Aunque en ocasiones puede que se alargue un poco más, sin ningún coste adicional para ti.

El abordaje terapéutico o terapia, tiene una duración determinada, es decir tiene un fin, y para ello es necesario plantear unos objetivos y estrategias concretos y bien definidos. Aunque tienes que tener en cuenta, que la duración de la terapia va a depender de muchos factores que comprenden desde la problemática concreta, hasta tu actitud, ya que una actitud por tu parte de compromiso influirá en tu rápida mejora. Por lo tanto, no hay una duración estándar de tratamiento psicológico. Lo que si te puedo asegurar es de adquirirás una serie de herramientas, estrategias y conocimientos que te acompañarán en el futuro.

He oído hablar de gente que ha tenido que volver a terapia después de haber acudido un tiempo, ¿significa esto que puede haber recaídas?

Aunque previamente a recibir el alta trabajaremos precisamente la prevención de recaídas, puede darse que en el futuro vuelvas a requerir acudir al psicólogo, que puede ser de nuevo conmigo o con otro psicólogo si así lo prefieres. Una recaída puede darse, bien porque las circunstancias den lugar a ello o porque no se hayan automatizado algunas de las estrategias y conocimientos clave. Pero no te agobies, al igual que cuando dejamos de ir al gimnasio, volvemos a ponernos en forma más rápidamente que cuando empezamos desde el principio, con esto pasa igual.

Pero no te alarmes, en mi caso, dispones de tres sesiones de seguimiento tras el alta que son gratuitas, y que se dan, una a los 3 meses, otra los 6 meses y por último otra al año, para asegurarnos de que has interiorizados las estrategias y el aprendizaje y si es necesario hacer algún reajuste.

Bueno y ahora una de las preguntas que más importan ¿Es muy caro todo este proceso terapéutico?

La sesión tiene un precio de 40 euros (aunque aquí te recomiendo que visites el apartado de tarifas dónde te específico las tarifas y la posibilidad de coger bonos de sesiones). La frecuencia ideal es una sesión semanal, especialmente al principio de la terapia. En la medida en que ésta avanza y la persona comienza a encontrarse mejor, las sesiones se van espaciando en el tiempo.