Trastornos de Alimentación

Nos encontramos en una sociedad que cada vez más valora la delgadez, la preocupación por el peso, y la apariencia física. Las personas con trastornos alimenticios o TCA llevan dichas preocupaciones a los extremos, desarrollando hábitos alimentarios anormales que llegan a amenazar gravemente su salud.

Nos alejamos cada vez más del estereotipo de que esta clase de trastorno es exclusivo de chicas jóvenes, y nos muestra la realidad de que, si bien sigue siendo la población mayoritaria dentro de la enfermedad, cualquier persona es susceptible de padecerla.

Al aumento de casos hay que agregarle dos hechos de gran relevancia:

  • Ampliación del rango de edad: inicio cada vez más precoz por un lado y, por otro, un elevado número de personas mayores de 30 años que presentan esta sintomatología por primera vez.
  • Aumento del número de varones afectados.

Si bien en determinadas fuentes tiende a incluirse dentro de los Trastornos de la Conducta Alimentaria la Vigorexia o la Ortorexia, el mayor consenso dentro los profesionales de la salud es considerar como los principales la Anorexia Nerviosa, la Bulimia Nerviosa y el Trastorno por Atracón (teniendo en cuenta la existencia del Trastorno de la Conducta Alimentaria No Especificado, Pica, Trastorno por Rumiación y el Trastorno de la Ingestión Alimentaria de la Infancia).

Los TCA son una enfermedad mental que aparecen fundamentalmente en jóvenes adolescentes a partir de los 12 años, pero se pueden dan en población adulta con una aparición a aproximadamente hacia los 25 años, aunque pueden aparecer a lo largo de la vida a adulta. Además de los factores predisponentes individuales (genéticos, personalidad, alteraciones de la alimentación en la infancia, edad y sexo) y familiares (antecedentes de trastornos depresivos y abuso de sustancias, obesidad materna, alteraciones de la dinámica familiar), podemos encontrar otros factores desencadenantes, tanto en el inicio como en las recaídas. Entre estos factores se encuentran separaciones o pérdidas familiares, fracaso de las experiencias emocionales y/o críticos acerca del cuerpo, dietas estrictas para adelgazar, una creciente actitud de desagrado ante su propia imagen corporal junto al mimetismo sobre la moda del adelgazamiento, etc. El ejercicio físico riguroso y en exceso asociado a ciertas profesiones también favorece la presentación clínica de estos cuadros.

¿Cuál es el mejor tratamiento para esta clase de trastornos?

El tratamiento óptimo de los trastornos alimenticios debe llevarse a cabo por un equipo multidisplinar que abarque: un psicólogo que desarrolle un plan de tratamiento para enseñar a reemplazar pensamientos y conductas destructivos por otros más positivos, un médico para descartar enfermedades y determinar si el paciente corre peligro físico inmediato, y un nutricionista que ayude a evaluar y mejorar el consumo nutricional enseñando a la paciente a comer de forma saludable.

Para garantizar una recuperación duradera, los psicólogos y pacientes deben trabajar juntos para explorar los problemas psicológicos subyacentes al trastorno de la alimentación.

Otro de los objetivos del tratamiento psicológico será trabajar la gestión de las emociones así mejorar las relaciones personales e ir más allá del hecho o situación que desencadenó el trastorno en primer lugar. En algunos casos será necesario el uso de la medicación. Sin embargo, es importante recordar que la medicación debe usarse en combinación con terapia psicológica, no para reemplazarla.

Una característica habitual suele ser la negación e incluso la falta de conciencia de enfermedad, es por ello que el entorno debe estar atento a señales que puedan indicar un posible Trastorno de la Conducta Alimentaria y poner a la persona en el camino de un tratamiento adecuado que lleve a la recuperación física y mental, por ello el trabajo con la familia se hace imprescindible en estos casos.

Los tres tipos principales de trastornos alimentarios son:

Anorexia Nerviosa

De los Trastornos de la Conducta Alimentaria, la Anorexia Nerviosa es el más conocido, debido en parte a la campaña que los medios de comunicación hacen sobre el mismo. Considerar que todas las personas con una delgadez extrema padecen Anorexia es un error, pues puede deberse a otro tipo de patología. Podríamos considerar un error también el creer que las personas que hace dietas, sobre todo las mujeres, acabarán desarrollando este trastorno, ya que la mayoría de las personas hacen dieta de forma temporal y la abandonan enseguida. Las personas con Anorexia cumplen estrictamente sus dietas, proponiéndose cada vez más y nuevos objetivos más duros envolviéndose en una espiral difícil de parar.

Los datos epidemiológicos muestran que la Anorexia afecta principalmente a mujeres, siendo aproximadamente el 95% mujeres entre los 10-30 años, tiendo una edad de inicio entre los 13 y los 18. Presenta los índices de mortalidad más altos de los trastornos psiquiátricos, situándose en torno al 8-10% de los casos. La prevalencia entre hombres es de 1 por cada 10 mujeres.

Este trastorno se caracterizada fundamentalmente por una imagen distorsionada del cuerpo. A menudo la persona se niega a comer, hace ejercicio compulsivamente y desarrolla hábitos inusuales como rehusar comer delante de otras personas, esconder comida y luego tirarla, etc…, pierden mucho peso poniendo en grave riesgo su vida. La insatisfacción con su cuerpo y la percepción alterada del mismo es una constante en este tipo de trastornos. Suelen ser personas con un alto nivel de autoexigencia y perfeccionismo.

Bulimia Nerviosa

La Bulimia es un Trastorno de la Conducta Alimentaria caracterizado por el consumo de grandes cantidades de comida (atracones) en un espacio corto de tiempo, y de conductas purgativas para eliminar los alimentos consumidos. Estas personas pueden recurrir a los atracones por diversos motivos: aburrimiento, frustración, tristeza, abatimiento, ansiedad, etc… Cuando comen su ansiedad se calma y son felices.

El atracón se produce de forma descontrolada. Mientras éste dura, la tensión y la ansiedad se reducen y la persona olvida sus pensamientos y emociones negativas. El atracón finaliza cuando aparece alguna persona o cuando el dolor abdominal es muy fuerte debido a la gran cantidad de comida ingerida. En este momento, la persona siente vergüenza por la forma en que ha comido, tiene miedo de engordar y por ello decide purgarse para eliminar todo lo que ha comido. Para ello utiliza el vómito, laxantes, ejercicio físico en exceso, ayuno, etc que la liberan de su opresión, causando una sensación de relajación y ligereza. Esta sensación se le va a quedar grabada y cada vez que se sienta pesada o gorda la va a utilizar para sentirse bien.

Trastorno por Atracón

De reciente adscripción en el conjunto de los Trastornos de la Conducta Alimentaria, este trastorno es el menos conocido de todos por la mayor parte de la población. El prototipo de persona que puede sufrir este trastorno es el de una mujer de mediana edad, preocupada por su aspecto físico, que ha estado realizando dietas toda su vida y que, por las características de alguna de ellas (restricciones prolongadas, dietas muy hipocalóricas, etc…), ha tenido la necesidad de ingerir gran cantidad de alimentos es una sola comida y sobre todo alimentos ricos en hidratos de carbono. Este trastorno se caracteriza por una ingesta abundante de comida, de forma reiterada en el tiempo y que causa malestar en la persona, perdiendo el control sobre la comida.

Al igual que las personas con bulimia, aquellas con el trastorno por atracón experimentan episodios frecuentes de comer fuera de control. La diferencia es que los comedores compulsivos no purgan sus cuerpos del exceso de calorías.